¿No me extrañas mar
que admiré tus brazos de ola
morir en la arena de mis pies?
¿No me extrañas mar
que bajo mis ojos templé tus aguas
en tardes de brisa flamenca?
No me extrañarás,
No en los desiertos de esta américa.
En estas tierras,
no me extrañas tú, te extrañaré yo.
En las brasas de un nopal,
bajo el fuego de un sol despiadado
se quema mi alma.
Se queman mis sueños
que tanto me han dado.
En las piedras, en el color de estas tierras,
en los fríos inviernos del norte
y estas lluvias eternas.
Ya no recuerdo ese aire en mi rostro,
no escucho esas aves de tu campo...
pero tengo otros mares en mis cielos
y otras aves entre mis dedos...
Es ésta mi América,
es éste mi México loco
de gente pacífica
sin prisa y sin miedo.
A tus aguas entrego
esos inviernos de niebla a tus orillas,
esos veranos de seco sol y de levante...
agostos ingratos a escondidas.
au creux de ...poète.
Esta página contiene poemas, creados por su autora Alejandra Prats Muñoz de Laborde
miércoles, 26 de agosto de 2015
miércoles, 26 de marzo de 2014
Poema 103. No te escribí poemas de un día...
No te quiero escribir poemas
Porque no puedo
No te quiero recordar con ellos.
Quiero tenerte todos los días a mis pies sonriendo.
No te quiero olvidar
y encontrarte luego,
en letras marchitas de un día de invierno.
Quiero abrir los ojos y mirarte
Quiero alargar mi mano y poder tocarte.
No te escribí poemas de un día,
pero admiré tu cabelllo en verso.
Escribí en tus pupilas palabras que ya no recuerdo.
Y es que las estrofas en mis labios
y luego, las palabras en mis manos,
dejan de tener sentido
ahora que ya, siempre estarás a mi lado.
No habrá palabras tristes de adios.
No habrá desamor ni consuelo,
que una nota en tus dedos
o una lágrima en tus labios,
no pueda curar con un largo abrazo.
No habrá más textos para ti,
salvo algún pretexto,
para no dejar vacías estas páginas
que una vez fluían como ríos hambrientos.
Porque no puedo
No te quiero recordar con ellos.
Quiero tenerte todos los días a mis pies sonriendo.
No te quiero olvidar
y encontrarte luego,
en letras marchitas de un día de invierno.
Quiero abrir los ojos y mirarte
Quiero alargar mi mano y poder tocarte.
No te escribí poemas de un día,
pero admiré tu cabelllo en verso.
Escribí en tus pupilas palabras que ya no recuerdo.
Y es que las estrofas en mis labios
y luego, las palabras en mis manos,
dejan de tener sentido
ahora que ya, siempre estarás a mi lado.
No habrá palabras tristes de adios.
No habrá desamor ni consuelo,
que una nota en tus dedos
o una lágrima en tus labios,
no pueda curar con un largo abrazo.
No habrá más textos para ti,
salvo algún pretexto,
para no dejar vacías estas páginas
que una vez fluían como ríos hambrientos.
sábado, 18 de enero de 2014
Poema 102. No sé qué fue...que no fue nada
No sé qué desató la lluvia en mi alma.
No sé por qué rompí a llorar ante el espejo esta mañana.
No sé si es que esta noche las estrellas tronchadas hablan
o si los campos de trigo con el viento
arañan el aire espeso de las tardes en calma.
Nunca sabré si el invierno heló el aire que respiraba
o simplemente la escarcha en mis dedos congeló
en vago recuerdo instantes en que me amabas.
No sé cuándo fue...
pero te sentí cerca mientras callabas.
Luego como un suspiro
mis pestañas cansadas
dijeron adios a mis horas amargas.
Un sol en la nuca...
melodías de una canción desesperada...
Te sentí a mi lado
cuando el tiempo se esfumaba...
Los nubarrones de un día gris
me arrancaron tu sonrisa del alma...
Y no tuve tiempo de pensar
qué era eso que me atormentaba...
No sé qué fue que no fue nada.
No fue nada y sin embargo...
me faltan palabras.
No sé por qué rompí a llorar ante el espejo esta mañana.
No sé si es que esta noche las estrellas tronchadas hablan
o si los campos de trigo con el viento
arañan el aire espeso de las tardes en calma.
Nunca sabré si el invierno heló el aire que respiraba
o simplemente la escarcha en mis dedos congeló
en vago recuerdo instantes en que me amabas.
No sé cuándo fue...
pero te sentí cerca mientras callabas.
Luego como un suspiro
mis pestañas cansadas
dijeron adios a mis horas amargas.
Un sol en la nuca...
melodías de una canción desesperada...
Te sentí a mi lado
cuando el tiempo se esfumaba...
Los nubarrones de un día gris
me arrancaron tu sonrisa del alma...
Y no tuve tiempo de pensar
qué era eso que me atormentaba...
No sé qué fue que no fue nada.
No fue nada y sin embargo...
me faltan palabras.
viernes, 15 de noviembre de 2013
Poema 101. Desnudo eres...
Desnudo eres cuadrado.
Desnudo eres fuerte,
como el tronco de un árbol.
Miras en la noche,
Desnudo eres simple.
Desnudo tienes brazos de ola.
Desnudo me tocas y no ves,
Tus ojos entrecerrados,
Me asaltas en la noche
Deja que llegue, despacio...
Frente a ti me siento y encajo.
Encaja tú tu beso en mi beso,
Encaja tú tu beso en mi beso,
tus manos en mi pecho...
Desnudo eres fuerte,
como el tronco de un árbol.
Fuerte y duro.
Duro y ancho.
Tu espalda y tus hombros
son un milagro.
Miras en la noche,
como si nada estuviera pasando.
Me miras y no me miras.
Y me besas despacio...
Pero te hundes en mi rápido,
y yo nado en un sueño,
mientras te siento trotando...
mientras te siento trotando...
Desnudo eres simple.
Tanto como había imaginado.
Me abarcas con tus piernas...
tu cadera perfecta...
mis caderas debajo...
Me ahogas en tu boca
y dictas un ritmo
y dictas un ritmo
jamás alcanzado.
Sé que busco en tu cuerpo lunares
que en otros cuerpos habría hallado
Quizas he encontrado
que en otros cuerpos habría hallado
Quizas he encontrado
esos lunares...y cicatrices
que otras una vez te dejaron.
que otras una vez te dejaron.
Desnudo tienes brazos de ola.
Remas en mi cuerpo como un náufrago.
Asfixiado aspiras mi piel.
Y recuperas el tacto.
Desnudo me tocas y no ves,
pero sientes que tengo
cuerpo de arena y de barro.
cuerpo de arena y de barro.
Y naufraga mi alma entre tus manos,
que ya no van ciegas palpando.
Tus ojos entrecerrados,
despistados...
parecen ahora tenerlo
todo bastante claro.
todo bastante claro.
Me asaltas en la noche
Besándome en alto.
Trepo hasta ti, con la ayuda de tus brazos.
Te arranco un gemido.Y nos entrelazamos.
Y otra vez yo caigo rendida,
a tu más alto mando.
Deja que llegue, despacio...
No corras tanto.
Desacelera el ritmo.
Respírame.
Durmamos.
martes, 3 de septiembre de 2013
Poema 100. Donde mi mundo se para, dispara
Aquí, donde mi mundo se para...
En esta tierra en que vagan
semblantes dormidos
a la deriva de aquellos pesares,
que fueron tan míos...
hoy se esfuman ya.
Poseo una fuerza que no entiendo.
que fueron tan míos...
hoy se esfuman ya.
Poseo una fuerza que no entiendo.
Estas manos que nunca fueron,
hoy pueden con el dolor y el miedo.
Sólo guardarán lo bueno.
Sólo llevarán perfume de sueños.
Aquí donde mi mundo se para,
a veces, se para,
olvido, que todo lo malo acaba
y todo lo bueno llega.
y todo lo bueno llega.
Y así mi piel descansa...
Aquí donde mi mundo se para,
Una voz ahora me abraza.
Aquí donde mi mundo se para
sigue la llama de su fuego que me habla...
Donde este mundo baila
ya me azotaron sus vientos.
Donde acaricia el sol
otras veces quemaba...
otras veces quemaba...
Y es aquí que te digo
¡dispara!
Hagas lo que hagas:
no duele.
Ya no sufro.
Ya no hiere tu bala.
Ya no sufro.
Ya no hiere tu bala.
Aquí donde mi mundo se para,
seguiré buscando la calma.
La calma que busco
es otra que me aguarda.
La calma que busco está
donde el mar ancla sus miedos
lejos de tu mirada .
La calma que busco
es otra que me aguarda.
La calma que busco está
donde el mar ancla sus miedos
lejos de tu mirada .
¡Dispara te digo!
que ya nada puede enturbiarla...
que ya nada puede enturbiarla...
viernes, 23 de agosto de 2013
Poema 99. Luna
Se arrastra el himno de la nada
Sobre la hierba fría
sobre el aire fresco de la noche.
La luz dejó de brillar,
cuando la tormenta se acercaba.
cuando la tormenta se acercaba.
Y después, como por arte de magia,
me rodea una infinita calma...
Están los alrededores huecos de voces.
Retumba el aire en el aire mismo…
Sobre la hierba fría
las estrellas replican
“sotto vocce”...
Blanca noche,
luna blanca...
¡Cuántos versos se escribieron cuando no estabas ...!
¡Cuántos soles a la sombra de tu calma!
Duermen ahora otros mundos ...
ante tu paciente mirada.
Siempre.
Lejana y cercana.
Redonda y blanca.
Heredera del latido del Universo.
Cabalgando a lomos de humos grises...
Las estrellas te acompañan.
-A veces susurran canciones
que ya no recordaba...-
Esperaré a que oscurezca...
Ahora otros lugares admiran
tu plateada cara.
“sotto vocce”...
Blanca noche,
luna blanca...
¡Cuántos versos se escribieron cuando no estabas ...!
¡Cuántos soles a la sombra de tu calma!
Duermen ahora otros mundos ...
ante tu paciente mirada.
Siempre.
Lejana y cercana.
Redonda y blanca.
Heredera del latido del Universo.
Cabalgando a lomos de humos grises...
Las estrellas te acompañan.
-A veces susurran canciones
que ya no recordaba...-
Esperaré a que oscurezca...
Ahora otros lugares admiran
tu plateada cara.
jueves, 22 de agosto de 2013
Poema 98. Los días que vendrán
Anhelo días que aún no llegan.
Que vendrán y nos esperan.
Esperaré dormida...
Que vendrán y nos esperan.
Días que nos deben
todos estos años de ausencia.
Extraño la paz de unos ojos
que al mirarme me besen.
Las ansias de los días
que sin cesar me entregue.
La luz de su alegría.
Mi mano en su sonrisa.
Su melancolía.
Las ansias de los días
que sin cesar me entregue.
La luz de su alegría.
Mi mano en su sonrisa.
Su melancolía.
Sedientos se escurren así mis días...
Extraño un beso, que me toque.
Su voz, que me provoque.
Su boca en mis susurros,
Mi impaciencia en sus rodillas,
Su calma en mis pupilas.
Reir juntos los dos,
muy pronto...tal vez...
Su boca en mis susurros,
Mi impaciencia en sus rodillas,
Su calma en mis pupilas.
Reir juntos los dos,
muy pronto...tal vez...
Y tú, incrédulo,
me dirás, ¿lo ves?
me dirás, ¿lo ves?
Esperaré dormida...
a que el invierno florezca...
a que las nieblas se pierdan...
a que las nieblas se pierdan...
a que el tiempo discurra breve...
y que entre sueño y sueño,
Esta espera,
y que entre sueño y sueño,
Esta espera,
se haga más leve,
si puede.
si puede.
miércoles, 21 de agosto de 2013
Poema 97. Amistad
¿Cuántas palabras hay en un guiño?
Amistad... la de inviernos fríos.
Que perdura como la muesca en la roca...
¿Cuántas respuestas se han escondido?
Toma mi mano...
Si eres mi amigo:
Aquí estoy.
Yo nunca me he ido...
Toma mi mano...
Si eres mi amigo:
Aquí estoy.
Yo nunca me he ido...
Amistad... la de inviernos fríos.
Que perdura como la muesca en la roca...
como la mancha de tinta en la ropa…
Amistad, cicatriz de una herida
Amistad, cicatriz de una herida
de lucha y permanencia.
Canción eterna.
Nostalgia de la edad y
de alegría inmensa.
Amistad, la de viento insistente
sobre la mar, la roca y la arena
De erosión y caricia,
de agua, paz, fuego,
silencio y delicia.
Amistad,
cuando discurra la vida por ella
y en el tiempo no se estremezca.
Amistad será, si la tempestad no hunde el barco,
Canción eterna.
Nostalgia de la edad y
de alegría inmensa.
Amistad, la de viento insistente
sobre la mar, la roca y la arena
De erosión y caricia,
de agua, paz, fuego,
silencio y delicia.
Amistad,
cuando discurra la vida por ella
y en el tiempo no se estremezca.
Amistad será, si la tempestad no hunde el barco,
si no queda a la deriva en el océano,
aunque el viento la haya azotado.
aunque el viento la haya azotado.
Porque entonces nada nos habrá separado.
A tí te escribo este poema.
Tu palabra es la tinta de mi idea,
A tí te escribo este poema.
Tu palabra es la tinta de mi idea,
de estas letras que besan con ternura,
tu amistad sincera....
jueves, 18 de julio de 2013
Poema 96. Te alejas algunas tardes
Te alejas algunas tardes
y dejas amarga y sóla la hora
de mi voz dormida.
Te apartas hoy que te esperé.
Sé que volverás mañana,
cuando ya te olvidaba.
Cuando tu día comience
y las luces del alba
despierten en tus pestañas,
me traerás todos los sueños que imaginaba.
Así pasan los días
en que mis ansias se apagan.
Pasaron años entre encrucijadas...
Hoy, después de un par de velas ahogadas,
después de alguna noche desvelada,
vendrás buscando reposo en mi alma,
devorada por el fuego de tus palabras,
de tu esencia y tu ausencia,
te tu boca lejana,
te tu carcajada enamorada.
Te intuí en el sol de las montañas,
en amaneceres perdidos farfullantes de esclavizadas palabras,
en los vientos que tus ojos cruzaban, te intuía.
Te intuyo hoy,
Y te pido, mientras,
espérame al menos hasta mañana.
miércoles, 17 de julio de 2013
Poema 95. Canción a un árbol seco
Tú, que te estás secando
al aire seco y cálido de verano.
De tu dueño que te olvida
pareces maltratado.
Cuando del tiempo creciste
tus ramas cansadas
te fueron cortadas
para que no te dispersaras,
y como tus verdes hojas en brotar tardabas,
te fue descuidando tu dueño,
hasta que mustio hoy, te agachas.
Está triste y sóla tu alma
tus hojas amarillas se desparraman.
Apenas tienes tierra para tus raíces...
¡un poco de agua es lo único que pides!
Tu tronco se agrieta...
se duermen tus ramas,
mientras esperas...
miércoles, 10 de julio de 2013
Poema 94. Quiero...
Quiero pastar en tus ojos.
Sentir el calor del sol
al tenerte a mi lado.
Saborear cerezas
al besar tus labios.
Virar en tu busca
y crecer en tus campos.
Besar la tierra de tus manos.
Rodar por tu cuerpo de mármol
como en los sueños
que tanto he soñado.
Quiero pacer en tus ojos
en tardes de siesta y pereza.
Unir tu mente a la mía
cuando el viento inunde el aire
y vuelva sordas las palabras
que se tejían en silencio
llegadas las tardes .
Quiero que las sombras,
de algunos ecos de marzo,
cubran todas esas calles
por las que todo este tiempo
te he estado buscando.
Abril fue un huracán que me atrapó.
Desconcertada llegó mayo.
Llenó de fortunas inesperadas
Llenó de fortunas inesperadas
mis bolsillos rotos
y esquivó algunos desengaños.
Dejé que entrara el verano,
haciendo señas a esos ojos tuyos
lejanos y pausados,
de miel tibia y pupilas de dardo.
Sé que me traerán la paz de los prados
y el éxtasis de un verano de sal
y el éxtasis de un verano de sal
y de rayos de sol desbocados.
domingo, 30 de junio de 2013
Poema 93. La verja del jardín
De la noche fría,
Las distancias se estrechan
y el destino ...
anda escrito en las líneas de nuestras manos.
No harán falta palabras.
Se puede no decir nada
y decirlo todo
con una simple mirada.
Crece la hierba desde esa noche
al tras luz de estas páginas de mi vida,
encuentro hoy un vago sueño...
Duermo cuando tú caminas,
o duermes tú
y se desperezan mis días.
Y así se han pasado los años...
en que tú me decías,
que el mundo es lejano,
que un día te reencontraría.
¿Que todo se perdió una noche?
encuentro hoy un vago sueño...
Duermo cuando tú caminas,
o duermes tú
y se desperezan mis días.
Y así se han pasado los años...
en que tú me decías,
que el mundo es lejano,
que un día te reencontraría.
¿Que todo se perdió una noche?
Las distancias se estrechan
y el destino ...
anda escrito en las líneas de nuestras manos.
No harán falta palabras.
Se puede no decir nada
y decirlo todo
con una simple mirada.
Crece la hierba desde esa noche
en que te apartaba
tras la verja cerrada.
tras la verja cerrada.
Las raíces poco profundas de alguna herida
sueltan hoy sus amarras.
Y en esta tierra que no nos enriquece
conservas la huella de mi mano en tu brazo.
Yo aún tengo tu voz ...
y te intuyo.
-De la noche fríay te intuyo.
un aire callado,
se adentró un largo rato.
Y el alma triste
de mi corazón amarrado
te estuvo buscando...
pero ya te habías marchado.
-Atrapábamos en la noche última, única,
cercanos los labios,
un beso escondido
que no supimos darnos.
-Las calles nos escucharon
y nos engañaron,
Trazaron un regreso
mucho más largo...
Y todos estos años
hasta el fin
te estuvo buscando...
pero ya te habías marchado.
-Atrapábamos en la noche última, única,
cercanos los labios,
un beso escondido
que no supimos darnos.
-Las calles nos escucharon
y nos engañaron,
Trazaron un regreso
mucho más largo...
Y todos estos años
hasta el fin
hemos seguido caminando
¿A qué esperamos?
-Hoy aún en sueños perdidos
escucho cerrarse la verja,
que en su chirrido asesino
lanzó un adiós
¿mató un olvido?
Sabes que jamás te olvido...
¿Qué tiene escrito el libro
de nuestro destino?
¿A qué esperamos?
-Hoy aún en sueños perdidos
escucho cerrarse la verja,
que en su chirrido asesino
lanzó un adiós
¿mató un olvido?
Sabes que jamás te olvido...
¿Qué tiene escrito el libro
de nuestro destino?
jueves, 20 de junio de 2013
Poema 92. Me faltan manos para tocarte
Me faltan manos para tocarte.
Rompe mi voz en tu garganta.
Quiebra tu suspiro enfurecido.
Rasga mi vestido de pudor.
Duerme al filo
de mi noche de besos...
Bésame o muérdeme
esta pena que siento.
Destroza mis sentidos
con un lento beso.
Abandóname, luego
muerta de deseo.
Me faltan bocas para besarte.
Te arranco un gemido
y en tu boca se hace un suspiro.
y en tu boca se hace un suspiro.
Respiro en tu aliento...
Quiero que rasgues con tu lengua
mi piel dormida.
Que me atravieses con tus quejas
mientras se envenena tu sangre en mis venas.
mi piel dormida.
Que me atravieses con tus quejas
mientras se envenena tu sangre en mis venas.
Cógeme en peso.
Yo besaré tu pelo revuelto
te despeino...
te despeino...
Rompe mi voz en tu garganta.
Quiebra tu suspiro enfurecido.
Rasga mi vestido de pudor.
Duerme al filo
de mi noche de besos...
¡Absórbeme el alma!
Clavaría mis uñas en tu mirada,
Clavaría mis uñas en tu mirada,
cuando navega perdida por mi cuerpo,
los días que siento que me engañas...
¿Qué piensan ahora
tus mudas palabras?
Las sombras de tus besos
amargan mis labios...
¡Cuántas tormentas desatas!
Sabes que me matas...
los días que siento que me engañas...
¿Qué piensan ahora
tus mudas palabras?
Las sombras de tus besos
amargan mis labios...
¡Cuántas tormentas desatas!
Sabes que me matas...
Me empachas,
abrochas, desnudas
¿Abrazas?
abrochas, desnudas
¿Abrazas?
Morirían mis manos
en tu cuello perfecto.
Buscando, tal vez,
un poco de tu afecto...
Ya sabes que a veces
no te comprendo...
en tu cuello perfecto.
Buscando, tal vez,
un poco de tu afecto...
Ya sabes que a veces
no te comprendo...
Bésame o muérdeme
esta pena que siento.
Destroza mis sentidos
con un lento beso.
Abandóname, luego
muerta de deseo.
jueves, 13 de junio de 2013
Poema 91. Sueños
Era la mañana gris,
el sueño seguía ahí,
aún recuerdo esos últimos momentos
dormidos.
dormidos.
Por mis ojos se fugaban
todos ellos como vividos.
Como un rayo de sol
contra unos ojos cristalinos.
todos ellos como vividos.
Como un rayo de sol
contra unos ojos cristalinos.
Terrorífico, no el sueño,
sino el verlo así:
nítido, claro, cuerdo.
Pudo haber sido cierto.
Pudo haber sido cierto.
Yo no hablaba,
Sólo te observaba,
Sólo te observaba,
y sin embargo me contestabas
y tu respuesta no eran palabras...
fueron miradas de un instante.
y tu respuesta no eran palabras...
fueron miradas de un instante.
Se me quedaron clavadas...
Así, durante la noche,
mi imaginación rodaba...
hasta crear la historia que,
en sueños
-que ojalá no lo fueran,
en sueños
-que ojalá no lo fueran,
pero lo fueron...-
vi correr
vi correr
mientras mi cabeza
se apoyaba en la almohada.
Yo despierto ahora,
con una necesidad desesperada
de continuar este sueño
que amanece incompleto.
Despierta tú,
y dime
¿cómo acaba?
Yo despierto ahora,
con una necesidad desesperada
de continuar este sueño
que amanece incompleto.
Despierta tú,
y dime
¿cómo acaba?
lunes, 10 de junio de 2013
Poema 90. Ese avión de estela blanca, ese cielo azul y nada.
El avión en el cielo
me descubrió,
me descubrió,
lo sólas que pasaban las tardes
por mis manos...
El desperdicio del sol de la primavera
y del verano.
Y de los días de viento que hacen
tanto daño.
Tu visión fugaz
me descubrió un silencio...
Y tú, y ese avión,
me recordais: la soledad de mis tardes,
la oscuridad de mis noches,
los amaneceres perdidos
detrás de persianas echadas,
de visillos dormidos...
Ese avión de estela blanca.
Ese cielo azul y nada.
Esa paz y fresca tarde.
Me abrazan.
Como tú jamás me abrazabas...
Como tú jamás me abrazabas...
Y era él, al que dejé,
el que me abrazaba.
Era él al que maté su alma,
el que me escuchaba.
Erá él al que esperaba y
ya ahora siento que se marcha.
Siento que se escapa...
No duermo por las noches
de tan pesada carga.
Sóla y triste a veces recuerdo
cuando él me miraba...
Nunca me amó tanto,
eso es cierto,
Pero sí según él,
y con eso me conformaba...
Una noche de un casi marzo
lloré un error y lloré el frío.
Lloré por su abrazo,
que fué tan mío...
que fué tan mío...
Un destino roto y marchito
nos dijo adiós a mí y al amor mío.
Dijo vuela
y volé.
Le dije adiós
y él se fue.
jueves, 30 de mayo de 2013
Poema 89. Quiero un poema
Quiero…
Un poema que no acabe.
Que lleve la esencia
del hambre,
de la lucha,
de la lucha,
de la vida,
de la muerte,
de la muerte,
de la esperanza,
si se tiene.
Un poema que brinde cordura.
Que alimente de fé
a la más incrédula de las criaturas.
Que sostenga la mirada
de un amor, que tanto ansiaba.
Que arranque la ira
y despierte ternura.
Un poema que escriba
en las venas las penas.
Que se pierda en las palabras
y se encuentre en la voz
del que lo lee con calma, con paz
con la anestesia de las sílabas
bien pronunciadas.
Un poema que abrase
como el fuego.
Que se ansíe con la pasión
de las cerezas
al llegar la primavera.
Que duerma al inquieto
Que haga soñar al guerrero.
Unos versos que entristezcan
recordando el desconsuelo.
Que convenzan al terco.
O conquisten
un corazón de hielo.
Un poema que sea único.
En sus letras.
Y en su música.
Que ya no se escribe bello.
Que es fugaz lo pasajero.
Y permanente lo eterno.
Y no hay verso que no pueda
escribirse con un beso.
martes, 21 de mayo de 2013
Poema 88. HOY HACE UN DÍA DE...
Hoy hace un día
de dejar pasar las horas
con el gris del cielo.
De dejar la lluvia llorar
de dejar pasar las horas
con el gris del cielo.
De dejar la lluvia llorar
hasta lo más recóndito
de los sueños.
De apagar la luz sospechosa
de iluminar lo bello.
Hoy hace un día de anhelos;
de campos barridos por el viento.
de casas cerradas y dormidas,
sin cortinas ni macetas,
ni flores en las esquinas.
Hoy es un día en que te pienso.
Te siento en el alma
y no te tengo.
Un día como otros,
pero sin tiempo.
En que las agujas del reloj
a la fuga se dieron...
Día de sol
sin sol en los luceros.
Día de niebla en los barcos
y en el mar de mi pecho...
martes, 7 de mayo de 2013
Poema 87. Y la tormenta se alejaba...
Empezó a llover
y abrió el cielo un relámpago.
Conté uno, dos tres
y vi cómo la tormenta se alejaba.
Aún te siento, como un trueno.
y abrió el cielo un relámpago.
Conté uno, dos tres
y vi cómo la tormenta se alejaba.
Aún te siento, como un trueno.
Vibras y te retuerces
como remordimientos en mis entrañas.
Mientras, cuento y cuento y cada vez
la cuenta es más larga.
La tormenta se adentra en un bosque
vacío de palabras.
Tormenta,
trueno es tu gemido
trueno es tu gemido
Te esfumas
con mis silencios..
con mis silencios..
Empezó a llover y la lluvia
se llevó las huellas de cuando me besabas.
se llevó las huellas de cuando me besabas.
Empezó a llover hace una eternidad,
pero es hoy que mi alma está inundada.
Es hoy que mi cuenta se acaba,
que en esta cercana penumbra
se llena mi casa de sombras
mientras la tormenta huye
sobre la tierra mojada.
Empezó a llover y esta vez
te marchabas.
te marchabas.
Te ví lejos cuando contaba.
Cuando mi cuenta acabó
ya no estabas.
Uno
Un, dos...
Un, dos, tres...
La cuenta es cada vez
más larga.
domingo, 5 de mayo de 2013
Poema 86. Verso adverso
Te he escrito un poema escondido
Un verso adverso
En este orden inverso
Que en mi vida se detiene ahora
Que todo lo pierdo.
Te he escrito y me miras
Me miras desde tu universo
Y no comprendes lo que digo.
Como un interrogante andante
Me miras sin ansia de entendimiento.
Y yo te escribo un verso adverso,
Que empequeñezca tu ego
Que acaricie tu sonrisa
Y haga escocer esas heridas
Que una vez te quejaste de que las tenías.
Hoy me duelen más las mías
¿Sientes mis manos frías ?
Si alguna vez entiendes lo que significa
Tal vez te pares a pensar en mi poesía
Tal vez intentes descifrar las melodías
Traducir las letras que te escribía
Porque guardan:
El acento y el ritmo de mis días
El compás de tus caricias
La sombra de tu huída
El acantilado de mi partida
El eco de la ausencia
Mi melancolía...
Te escribo este verso adverso porque
Ya no soy tuya
Ya no eres mío
Ya no son tuyas mis alegrías
Un día te amé y al otro huías,
Un día me amabas y al otro
adiós te decía...
Seis años de nuestras vidas
Que ahora...parecen mentira...
Y mientras, caigo de rodillas
Ante la evidencia
De que en realidad, tanto no me querías.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Poema 85. Caminante de caminos perdidos
No me basta la tierra:
cálida, inmóvil.
Innumerable, errante,
caminante de caminos perdidos...
Hoy sacuden las aguas una hoja
de regreso a sus orillas...
No están hechos aún los pasos
del destino hacia que me dirijo...
Borro huellas que un día dejé.
Busco cerca de viejas sombras...
Y... lejos de aquí se hacen...
los caminos eternos
y errantes ...
las horas.
cálida, inmóvil.
Innumerable, errante,
caminante de caminos perdidos...
Hoy sacuden las aguas una hoja
de regreso a sus orillas...
No están hechos aún los pasos
del destino hacia que me dirijo...
Borro huellas que un día dejé.
Busco cerca de viejas sombras...
Y... lejos de aquí se hacen...
los caminos eternos
y errantes ...
las horas.
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